A menudo manejamos ciertos conceptos de Marketing y negocios que tienden a generar confusión, como por ejemplo el de Mercado Objetivo y el de Segmento. 

¿Qué significa cada uno exactamente? ¿Cómo puedo identificar el Mercado Objetivo de mi negocio? Sigue leyendo este post para encontrar las respuestas a estas preguntas y mucho más.

Cómo definir nuestro Mercado Objetivo

Definir con claridad nuestro Mercado Objetivo es una de las piezas fundamentales de nuestro negocio. Pero comencemos por precisar de qué hablamos cuando hablamos de Mercado Objetivo.

El Mercado Objetivo es un grupo de personas que responden a un determinado perfil demográfico y socioeconómico al cual nosotros queremos ofrecerles un producto o servicio.

Una vez establecido, utilizando variables más cualitativas, podremos dividir dicho mercado y orientar nuestra oferta a un determinado subgrupo en función de sus hábitos, costumbres y valores. En otras palabras, generar segmentos.

Consejos prácticos para definirlo

Utiliza variables demográficas

¿Cuáles son las principales variables demográficas para comenzar a definir tu Mercado Objetivo? Puedes comenzar con:

  • Edad
  • Sexo
  • Ocupación
  • Lugar de Residencia
  • Profesión
  • Nivel socioeconómico

Supongamos que estamos considerando poner una “pizzería gourmet”. Un ejemplo de Mercado Objetivo para dicho negocio podría ser: Hombres y mujeres de entre 25 y 45 años, que residan en la zona céntrica de la ciudad de Buenos Aires y que tengan nivel socioeconómico medio-alto.

Segmenta tu Mercado Objetivo

Incorporando otras variables más cualitativas al análisis podrás segmentarlo y brindar una oferta de mayor valor añadido. Esto repercutirá positivamente en la rentabilidad de tu negocio. Tal como pasa en el ámbito del Email Marketing, la segmentación es crucial. Para ello pregúntate sobre las siguientes características:

  • Personalidad
  • Costumbres
  • Valores
  • Intereses
  • Hobbies
  • Estilo de vida
  • Comportamiento de compra

Recuerda que para conocer estas características propias de tu target, deberás realizar encuestas de investigación de mercado que apunten a revelar la personalidad, hobbies, valores, intereses y estilo de vida de tu público.

En el caso del comportamiento de compra, puedes contar con un historial que te brinde este tipo de información acerca de tu cliente, como por ejemplo si compra por necesidad, en fechas especiales, sólo cuando hay promociones y demás datos interesantes.

También puedes obtener información sobre tu público analizando Reportes:

  • Reportes de tus Campañas de Email: detecta los intereses de tus clientes de acuerdo a los links en los que hicieron click, identifica los productos que más le llaman la atención analizando las Etiquetas de Links.
  • Reportes de Google Analytics: conocerás información del tráfico que llega tu Sitios Web según el tipo de audiencia, las páginas que visitan, cuáles son páginas de aterrizaje o Landing Pages, el medio por el que llegan los usuarios y cómo es el flujo de comportamiento de los usuarios durante toda la navegación.

5 Ventajas de definir nuestro Mercado Objetivo

Conocer con claridad a quien nosotros pretendemos venderle nuestro producto, tiene una importante serie de ventajas que enumeramos a continuación:

  1. Optimizar recursos: El tiempo y el dinero son 2 de los recursos más escasos. Conocer nuestro Mercado Objetivo nos permitirá elegir los medios de comunicación, distribución y promoción adecuados para comercializar nuestro producto con eficiencia.
  2. Segmentar nuestro Mercado Objetivo: En una segunda instancia, nosotros podremos seleccionar un segmento particular, sumando a los criterios demográficos y socioeconómicos ciertas características culturales y de consumo puntuales.
  3. Adaptar mejor nuestro producto: Segmentar nos permitirá entender mejor la demanda y orientar nuestra oferta y esfuerzos de Marketing a satisfacer las necesidades específicas de ese Segmento.
  4. Generar nuevas ideas de producto: No siempre el producto o servicio es lo primero que surge. Hay veces en que el mismo se desarrolla a partir del mercado al que buscamos atender. Tener en claro nuestro mercado objetivo nos ayudará a definir y refinar esa idea de producto que comenzó a brotar en nuestra mente y poder llevarla a cabo.
  5. Determinar con claridad la demanda potencial de nuestro producto: ¿Realmente existe gente interesada en mi producto? Conocer las características demográficas y socioeconómicas de nuestro mercado objetivo nos dará una idea más concreta sobre la demanda potencial de nuestro producto.

Esperamos que estos consejos resulten útiles para tu negocio. No dejes de implementarlos la próxima vez que tengas una idea de negocio inspiradora o necesites darle un golpe de timón a tu producto o servicio.

¿Tienes otras ideas que hayas puesto en práctica para definir tu Mercado Objetivo? ¡Queremos conocerlas!

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Etiquetas: Email Marketing,
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